Derecho Inmobiliario y Herencias

La repartición de los bienes de una herencia frente al conflicto

EL JUICIO DE PARTICIÓN DE LA HERENCIA

La partición de la herencia puede realizarse de tres formas: (1) mediante un acto testamentario realizado por el propio causante, (2) por los herederos de común acuerdo, o (3) a través del juicio de partición de la herencia.

Siempre es preferible llegar a un acuerdo entre los herederos, ya que el proceso de partición judicial conlleva costos significativos, como notificaciones, publicaciones y el pago de honorarios al juez árbitro, que generalmente ascienden entre un 11% y un 15% del valor obtenido en la partición.

Sin embargo, cuando los herederos no logran llegar a un consenso respecto a la distribución de la herencia, como por ejemplo, cuando algunos desean vender ciertos bienes mientras que otros no, o cuando algunos herederos hacen uso exclusivo de los bienes en perjuicio de los demás, se recurre al principio establecido en nuestro código civil: «nadie está obligado a permanecer en la indivisión».

Esto significa que cualquier heredero tiene derecho a solicitar el juicio de partición de la herencia, independientemente de su porcentaje en la misma. Para ello, se establece una acción de partición que puede ser iniciada por cualquiera de los herederos, previa realización de los trámites relacionados con la posesión efectiva.

El juicio de partición se lleva a cabo ante un juez árbitro y consta de dos etapas:

  • Demanda de Designación de Juez Partidor:

En esta etapa, se solicita al tribunal civil la designación del juez árbitro que llevará la partición. Los herederos pueden sugerir un candidato, pero si no hay acuerdo, el tribunal realiza la designación.

Esta instancia es un buen momento para intentar negociar por última vez entre los herederos antes que se dé inicio a la partición. 

  • Juicio Arbitral:

Una vez designado el árbitro y aceptado su encargo, se procede con la partición propiamente dicha.

El objetivo del proceso de partición es distribuir equitativamente los bienes de la herencia entre los herederos. Aunque estos pueden optar por quedarse con ciertos bienes que se imputen a su porcentaje de derechos, lo más común es que se vendan durante el juicio y el producto se reparta entre los herederos de acuerdo a sus cuotas hereditarias. (Revisa aquí nuestro artículo sobre repartición de la herencia). 

Los bienes inmuebles se venderán en pública subasta por el juez árbitro, quien tiene un plazo máximo de dos años para llevar a cabo este proceso.

En resumen, el juicio de partición de la herencia se realiza cuando no es posible llegar a un acuerdo entre los herederos, y tiene como objetivo final la distribución justa de los bienes hereditarios.

Cabe hacer presente que este procedimiento sirve para partir cualquier comunidad de bienes, tanto para comunidades hereditarias como para las de otro tipo.

Si necesitas más información o asesoramiento sobre este proceso, no dudes en contactarnos.